21/03/2019

Kindle evoluciona...y su packaging no se queda atrás


 

El primer lector portátil de e-books, Kindle, se lanzó al mercado en el mes de noviembre del año 2007. Para el 2011, Amazon ya llevaba vendidos más de 4 millones de dispositivos.


Su packaging ha evolucionado a lo largo de los años. El rediseño del modelo del año 2018 presentó siete desafíos: lograr un menor grosor, más unidades por carga, un costo menor, la utilización de menos material en el packaging, lograr una alineación de marca, proporcionar una mayor protección del producto, y asegurar la satisfacción del cliente.



El equipo de diseño trabajó con los principios de lograr un unboxing sencillo del dispositivo, la filosofía de "menos es más", y de la utilización de envases a base de papel.

 


Los cambios audaces en el envase del Kindle Paperwhite, lo convirtieron en uno con diseño "e-commerce friendly",  reduciendo costos y cumpliendo con los objetivos de sostenibilidad.



El "Boxelope", es un envase de papel de diseño delgado, con tiras troqueladas para su apertura. El "Boxelope" posee un buen volumen, y podría enviarse por correo en un sobre acolchado. Originalmente, el tamaño real del producto sorprendía a su comprador; por tal motivo, se incluía una imagen a escala del dispositivo, en la cubierta superior del envase.



Los estudios globales de los clientes sobre el nuevo envase reflejaron puntos de vista positivos como la diferenciación en los estantes del comercio, una experiencia de apertura positiva, credenciales ecológicas y la elegancia del producto. 



Sin embargo, también surgieron reacciones negativas, entre ellas, la falta de ahorro en los costos percibidos por el cliente, la falta de capacidad para volver a sellar el paquete después de haberse retirado la tira troquelada, y el error de tamaño del producto.

 

 

 

Fuente: PackWorld.