13/01/2020

ENVASES METALICOS

 

Los envases metálicos con tapa son de gran utilidad para almacenar y mantener eficazmente cualquier tipo de contenido. Aportan otros beneficios y uno de ellos es la sostenibilidad medioambiental.


Este packaging alcanza la mayor puntuación en los factores que miden la responsabilidad medioambiental. Actualmente en España son los envases más reciclados, alcanzando el 84,5%.

El metal, debido a sus propiedades, puede reciclarse un número indefinido de veces y no perder sus propiedades. Este factor lo convierte en un material muy valioso para el futuro de los envases, ya que es permanente.

 

Algunos de los beneficios:


Protección: Los envases de metal presentan una gran resistencia a la corrosión y protegen el contenido de manera eficiente del aire, de la luz y son impermeables, lo que los hace idóneos para conservar productos perecederos ya que no influye en ninguna de sus características (olor, sabor, color, entre otras).


Versatilidad: son un continente ideal para todo tipo de productos, permiten envasar desde alimentos frescos a productos gourmet y delicatessen.

Resistencia


Personalización: posee numerosas posibilidades de personalización, ya que su forma es moldeable y su superficie permite la impresión en ella. Este material esta dotado de una buena adhesión de imágenes impresas, tintes o lacas.

Branding y envases metálicos

Atendiendo más a términos de ventas y branding, el mercado trae una marcada tendencia dirigida hacia los envases más personalizados y exclusivos que combinen el mantenimiento del producto con el carácter único e inimitable del mismo y su marca.

 

Hoy en día es posible crear envases metálicos con tapa con impresiones en relieve y tintas fluorescentes u holograma, así como decoraciones que estén formadas por más de seis colores. Los avances en la fabricación de envases metálicos permiten que se cree un packaging adaptado específicamente a las necesidades de cada tipo de cliente mediante el uso de diferentes formas y aspectos que se diferencian completamente de la competencia. De, este modo, se genera un estímulo visual en el consumidor lo suficientemente potente como para llamar su atención.

 

A la hora de elegir un envase, se deben tener en cuenta tres aspectos clave:

1. Tamaño. Es muy importante de cara al consumidor. Durante los últimos años, los envases pequeños han crecido en volumen de ventas en el sector del envase y embalaje.


2. Diseño. Llamar la atención del consumidor es también un aspecto crucial ya que puede resultar decisivo para su elección de compra, a través de un buen diseño que incluya los colores corporativos de la marca.


3. Originalidad. Los estudios confirman que los consumidores a primera vista dirigen su atención a los envases que son diferentes al resto de un producto concreto. Es fundamental incluir factores innovadores que otorguen al producto carácter y personalidad.